

La consultoría conecta los objetivos del negocio con la realidad del proyecto. En StratumX abordamos las decisiones tempranas mediante evaluación técnica, comparación de alternativas y una definición explícita de riesgos, supuestos y necesidades de información.

Un proyecto comienza con preguntas que requieren una respuesta común: qué necesidad atender, qué alternativas son viables y qué condiciones podrían cambiar la decisión. La asesoría organiza estas preguntas antes de desarrollar una solución.
La revisión considera el contexto de la instalación, la disponibilidad de recursos y las restricciones de ejecución. El resultado es una base de análisis que permite acordar prioridades y orientar los siguientes estudios.
La profundidad del análisis se ajusta a la decisión pendiente y a la madurez de la información.
Se establece el problema, el objetivo y las condiciones que debe cumplir una alternativa. La revisión inicial identifica información faltante y evita confundir una preferencia de solución con una necesidad del negocio.
Revisiones que complementan la definición del proyecto y permiten profundizar en aspectos específicos.
Revisión de antecedentes, condición y supuestos para identificar brechas y sustentar una decisión.
Conoce el alcanceIdentificación y seguimiento de eventos que pueden afectar los objetivos del proyecto.
Conoce el alcanceDesarrollo progresivo de la definición técnica y de las bases para las siguientes etapas.
Conoce el alcanceDefinir qué decisión debe apoyar el estudio, quién utilizará sus resultados y qué criterios permitirán comparar las opciones.
Revisar fuentes, explicitar incertidumbres y reconocer las diferencias entre datos disponibles, estimados y supuestos por validar.
Presentar conclusiones, condiciones de aplicación y acciones concretas para completar la información y avanzar con una base común.

Una consulta puede partir de una idea, una restricción operativa o la necesidad de revisar un proyecto existente. Comparte el objetivo, la etapa y los antecedentes disponibles para definir el tipo de evaluación más adecuado.
La revisión preliminar ordena antecedentes, alternativas y brechas. Un estudio de viabilidad desarrolla una base más definida para comparar opciones y sus restricciones. La profundidad se acuerda según la decisión pendiente y la información disponible.
Una recomendación debe explicar los criterios utilizados, los supuestos y las condiciones que podrían cambiarla. También identifica verificaciones pendientes y una secuencia de trabajo para continuar el desarrollo.